Archivo de abril, 2010
Primer diagnóstico de Pedro
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Pedro ya ha pasado dos largas semanas de pruebas en la Unidad de Neonatología del Hospital Xeral de Vigo (Pontevedra – Galicia – España).
La verdad es que hemos descubierto la cantidad de gente buena que trabaja en el Hospital Xeral de Vigo. Enfermeras, doctores, anestesistas, etc…
Dentro de la preocupación que tenemos, ha sido un placer verles trabajar y cuidar a nuestro hijo. La enfermeras de la Unidad de Neonatología del Hospital Xeral de Vigo son realmente espléndidas. Tendrías que ver con cuanto cariño y dedicación han cuidado a Pedro, día y noche.
La doctora que lleva a Pedro tambien ha sido un descubrimiento para nosotros. Suele ser una persona muy ocupada y que apenas tiene tiempo, pero cuando estás con ella, sentado en su despacho, nos transmite una seguridad, profesionalidad y delicadeza que no esperábamos.
A todas ellas 1.000.000 de gracias!!!
Hoy viernes, día 30 de abril de 2010, ya le dan el alta. No porque Pedro esté bien, sino porque hay que esperar… Esperar 6 meses a que se le pueda hacer una Resonancia Magnética con contraste, puesto que debido a que Pedro es un recien nacido no se le puede aplicar contraste adecuadamente.
Ya tenemos el primer diagnóstico médico de Pedro.
DIAGNOSTICO
Sindrome de Sturge-Weber
Se confirma por tanto que nuestro hijo Pedro tiene el SINDROME DE STURGE WEBER, un síndrome que afecta a 1 de 50.000 nacidos.
Todavía no entendemos por que nos ha tocado a nosotros y a nuestro hijo… Y creo que nunca lo llegaremos a entender.
Yo en el fondo siento que en algo he fallado a Pedro, pero la doctora, mis padres y mis hermanos me insisten en que no es posible evitar este tipo de enfermedades y tampoco se conocen las causas…
¿Qué es el Sindrome de Sturge Weber?
68Y esta es la segunda gran pregunta con la que nos enfrentábamos.
Al igual que con la definición y explicación de “enfermedades raras” os transcribo la documentación que nos hicieron llegar. Documentación que nos ha facilitado la doctora que lleva a Pedro, medico adjunto de Pediatría del Hospital Xeral de Vigo.
A su vez esta información está extraída del Instituto de Investigación de Enfermedades Raras del Instituto de Salud Carlos III.
El síndrome de Sturge Weber es una enfermedad rara que pertenece al grupo de las facomatosis (síndrome hereditario caracterizado por la existencia de nódulos, a modo de tumores benignos en los ojos, la piel y el cerebro).
Se caracteriza fundamentalmente por: angiomas (tumor caracterizado por la hiperplasia, desarrollo excesivo de los tejidos, del tejido vascular sanguíneo) en diferentes localizaciones, calcificaciones cerebrales, crisis epilépticas y glaucoma (aumento anormal de la presión intraocular).
El síndrome de Sturge Weber fue descrito por primera vez por Schirmer en 1860 y fue Sturge quien efectuó su descripción clínica completa en 1879; posteriormente Weber, en 1922, demostró las alteraciones radiográficas típicas de la enfermedad.
Afecta por igual a ambos sexos y los primeros síntomas aparecen en la lactancia o en la primera infancia. Se desconoce la incidencia aunque, según algunos autores, es dentro de las alteraciones neuroectodérmicas, la cuarta mas frecuente.
Es un síndrome de etiopatogenia (causas y mecanismos de producción de enfermedad) desconocida, aunque parece deberse a una alteración incompleta del desarrollo de la vascularización embriológica, por un error que afecta específicamente a una zona de la cresta neural (cordón celular de origen ectodérmico) que origina el tejido conectivo de la dermis facial, la coroides (membrana delgada muy vascularizada situada entre la retina y la esclerótica) ocular y la piamadre (una de las membranas que envuelven la médula espinal y el cerebro).
El síndrome de Sturge Weber se puede manifestar en dos formas clínicas, una forma completa y otra incompleta.
La forma completa se caracteriza clínicamente por la presencia de múltiples angiomas en distintas localizaciones.
El más llamativo es el angioma facial plano de color rojo vinoso en forma de llamarada. Típicamente es asintomático; aparece en el 90% de los casos en un lado de la cara y dentro del territorio sensitivo del nervio trigémino, aunque también puede tener localización bilateral e incluso extrafacial.
Ipsilateral (del mismo lado) al angioma facial, existe angiomas múltiples en las leptomeninges, lo que se denomina una angiomatosis leptomeníngea, que secundariamente produce en un 80-90% de los casos convulsiones focales prolongadas y frecuentes que tienden a hacerse crisis generalizadas; en más de la mitad de los casos comienzan en los primeros seis meses de vida, son de difícil control farmacológico y dependen de la extensión de la lesión cerebral.
También ipsilateral al angioma facial, entre un 25 y 50% de los casos se encuentran angiomas dentro del ojo, concretamente en la coroides, que suelen producir un glaucoma secundario y hemianopsia (visión alterada o ceguera para la mitad del campo visual) ipsilateral, que clínicamente se traduce como un deterioro progresivo de la visión, difícil de controlar incluso con tratamiento quirúrgico.
Como consecuencia de la intensidad y frecuencia de las crisis se va produciendo un deterioro neurológico progresivo, presente hasta en un 70% de los pacientes, que se traduce en diferentes manifestaciones: hemiparesia (parálisis leve o incompleta de un lado del cuerpo) y hemiplejia (parálisis de un lado cuerpo) contralaterales al lado afecto y deterioro mental de severidad variable en función del grado de atrofia cerebral.
Las formas incompletas del síndrome se definen como aquellas en las que aparecen aisladamente angiomas en algunas de las siguientes localizaciones:
1.- Angioma facial y leptomeníngeo.
2.- Angioma leptomeníngeo y coroideo.
3.- Angioma facial y coroideo.
4.- Angiomatosis cerebral.
El diagnóstico de sospecha es clínico y su importancia es tal, que ante un recién nacido con un angioma facial que afecte al trigémino es obligado descartar de forma precoz la existencia de angiomatosis meníngea.
El diagnóstico de confirmación se realiza mediante técnicas de imagen, siendo de elección la resonancia magnética nuclear con Gadolinio, para demostrar la presencia de angiomas meníngeos y el grado de atrofia cerebral; el escáner permite objetivar las típicas calcificaciones giriformes córtico-subcorticales “en raíl de tren”, que no siempre se pueden detectar mediante la RMN.
No existe un tratamiento curativo para la enfermedad, siendo el objetivo el control de las complicaciones neurológicas.
Para controlar la epilepsia y evitar en lo posible el desarrollo de retraso mental se emplean fármacos antiepilépticos. Solamente cuando las crisis resultan imposibles de controlar, puede valorarse la resección quirúrgica de los angiomas leptomeníngeos, teniendo en cuenta que se trata de una cirugía de muy elevado riesgo y severas complicaciones.
Si existe glaucoma, su tratamiento es generalmente quirúrgico y se obtienen escasos resultados; el angioma facial puede tratarse únicamente por motivos estéticos.
Algunos autores consideran al síndrome de Sturge Weber una entidad independiente del Síndrome de Klippel Trenaunay, otros en cambio asocian estos dos síndromes, como parte de una misma anomalía, que afecta a diferentes regiones del organismo.
El síndrome de Sturge Weber generalmente es de aparición esporádica, aunque hay descritos en la literatura casos heredados como un rasgo genético autosómico, tanto recesivo como dominante.
Fuente: Instituto de Investigación de Enfermedades Raras
¿Qué son las Enfermedades Raras?
1Esta es la primera gran duda con que nos encontramos, cuando nos dijeron que nuestro hijo Pedro tenía una “Enfermedad Rara”.
Os transcribo una descripción de lo qué es una Enfermedad Rara, documentación que nos ha facilitado la doctora que lleva a Pedro, medico adjunto de Pediatría del Hospital Xeral de Vigo.
A su vez esta información está extraída del Instituto de Investigación de Enfermedades Raras del Instituto de Salud Carlos III.
Las Enfermedades Raras, incluidas las de origen genético, son aquellas enfermedades con peligro de muerte o de invalidez crónica, que tienen una frecuencia (prevalencia) baja, menor de 5 casos por cada 10.000 habitantes en la comunidad, según la definición de la Unión Europea.
El concepto de Enfermedades Raras, también conocidas como: enfermedades poco comunes, enfermedades minoritarias o enfermedades poco frecuentes son un conjunto de enfermedades que tienen ciertas características comunes:
- Aparecen con una baja frecuencia, que la Unión Europea define como menor de 5 casos por 10.000 habitantes en la comunidad.
- Presentan muchas dificultades diagnósticas y de seguimiento.
- Tienen un origen desconocido en la mayoría de los casos.
- Conllevan múltiples problemas sociales.
- Existen pocos datos epidemiológicos.
- Plantean dificultades en la investigación debido a los pocos casos.
- Carecen en su mayoría de tratamientos efectivos
Bajo esta denominación se incluyen miles de enfermedades, sin embargo individualmente presentan características muy dispares. El principal interés de agruparlas es conseguir aúnar esfuerzos para fomentar la investigación y el interés de la sociedad por todas ellas en su conjunto.
Fuente: Instituto de Investigación de Enfermedades Raras
Primera valoración médica de Pedro
64A pesar de que Pedro nació un domingo, a media mañana pasó por la habitación un pediatra que estaba de turno.
Nos dijo que el niño estaba bien. Que no nos preocupásemos… Que lo que tenía en la cara era un hemangioma, muy extendido, pero que al no tener relieve no debería tener ninguna importancia, salvo el tema estético. Que muy probablemente le iba a ir desapareciendo con el tiempo.
Nos dijo también que en principio al niño lo iban a dar de alta junto con la madre en un par de días, si todo evolucionaba bien. Y después tendríamos que acudir a un dermatólogo a través del médico de cabecera.
No lo podía creer… nos mandaban a Pedro a casa sin hacerle una valoración adecuada de su mancha y de sus posibles repercusiones.
Horas antes, esa misma mañana, había tenido ocasión de entrar en internet y buscar información acerca de la mancha. Había encontrado casi por casualidad una información bastante precisa que me hizo empezar a pensar que mi hijo tenía algo más que un tema estético.
Esta información era sobre un síndrome para mi desconocido hasta el momento… Sindrome de Sturge Weber, donde se explicaba que la mancha en la cara no era más que uno de los síntomas de dicha enfermedad… y que las repercusiones de dicho síndrome podrían llegar a ser desastrosas.
Aproveché la ocasión que me dío el pediatra para llevármelo fuera de la habitación y comentarle lo que había visto en internet y transmitirle mi preocupación…
Por lo visto dicha conversación tuvo su efecto…
Pasaron unas horas y entraron 3 médicos pediatras a revisar a Pedro. Lo revisaron de arriba a abajo. Al finalizar me llamarón para que saliese de la habitación y la responsable de pediatría me comentó lo siguiente:
Que Pedro iba a ser ingresado en la Unidad de Neonatología, puesto que habría que hacerle pruebas para descartar que tuviese el Síndrome de Sturge Weber. Resonancia magnética, electroencefalogramas, pruebas oftalmológicas, análisis de sangre, etc… De siete a diez días sería el tiempo que tardarían en hacerle dichas pruebas…
Nervioso pero contento… así era como me encontraba:
Nervisioso: porque parecía que Pedro podría llegar a tener algo más complicado que una simple mancha.
Contento: porque por una vez en la vida, mi iniciativa de haber investigado por internet, tenía sus frutos… eso sí, frutos bastante amargos.
Volví a la habitación y le comenté a mi mujer que en 2 horas se iban a llevar al niño para hacerle pruebas y así descartar cualquier posible complicación.
Fueron 2 horas donde pudimos estar con nuestro hijo recién nacido… viéndole, mirándole y besándole…
La pregunta que me surge desde entonces es: ¿que hubiese pasado si yo no le hubiese comentado nada al médico pediatra que estaba de turno aquel domingo?…
Nacimiento de Pedro
50El día 18 de abril de 2010 nació nuestro hijo PEDRO, nuestro segundo hijo.
El embarazo había transcurrido sin ningún tipo de problemas, salvo las molestias clásicas de cualquier embarazo.
A las 06:45 horas del domingo 18 de abril de 2010 nació Pedro, en el Hospital Xeral de Vigo (Pontevedra - Galicia – España)
En ese momento nos lo ponían en nuestros brazos despues de que el pediatra lo revisase y nos confirmase que el niño estaba muy bien…
Salvo por un pequeño detalle: Tenía una gran mancha de color rojo vino en la mitad derecha de la cara.
Yo me encontraba en una nube de emociones y nerviosismo… y cuando ví al niño con esa mancha tampoco le dí importancia. Interiormente pensaba que era una mancha de parto, por el esfuerzo en el momento de dar a luz.
El medico pediatra y la ginecóloga que atendieron a mi mujer y a Pedro en el paritorio nos indicaron que era una marca de nacimiento… pero seguimos sin darle la más mínima importancia.
En ese momento LO MAS IMPORTANTE era que mi mujer y mi hijo estuvieran bien… y lo estaban.






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