Entradas etiquetadas con primera valoración médica
Primera valoración médica de Pedro
64A pesar de que Pedro nació un domingo, a media mañana pasó por la habitación un pediatra que estaba de turno.
Nos dijo que el niño estaba bien. Que no nos preocupásemos… Que lo que tenía en la cara era un hemangioma, muy extendido, pero que al no tener relieve no debería tener ninguna importancia, salvo el tema estético. Que muy probablemente le iba a ir desapareciendo con el tiempo.
Nos dijo también que en principio al niño lo iban a dar de alta junto con la madre en un par de días, si todo evolucionaba bien. Y después tendríamos que acudir a un dermatólogo a través del médico de cabecera.
No lo podía creer… nos mandaban a Pedro a casa sin hacerle una valoración adecuada de su mancha y de sus posibles repercusiones.
Horas antes, esa misma mañana, había tenido ocasión de entrar en internet y buscar información acerca de la mancha. Había encontrado casi por casualidad una información bastante precisa que me hizo empezar a pensar que mi hijo tenía algo más que un tema estético.
Esta información era sobre un síndrome para mi desconocido hasta el momento… Sindrome de Sturge Weber, donde se explicaba que la mancha en la cara no era más que uno de los síntomas de dicha enfermedad… y que las repercusiones de dicho síndrome podrían llegar a ser desastrosas.
Aproveché la ocasión que me dío el pediatra para llevármelo fuera de la habitación y comentarle lo que había visto en internet y transmitirle mi preocupación…
Por lo visto dicha conversación tuvo su efecto…
Pasaron unas horas y entraron 3 médicos pediatras a revisar a Pedro. Lo revisaron de arriba a abajo. Al finalizar me llamarón para que saliese de la habitación y la responsable de pediatría me comentó lo siguiente:
Que Pedro iba a ser ingresado en la Unidad de Neonatología, puesto que habría que hacerle pruebas para descartar que tuviese el Síndrome de Sturge Weber. Resonancia magnética, electroencefalogramas, pruebas oftalmológicas, análisis de sangre, etc… De siete a diez días sería el tiempo que tardarían en hacerle dichas pruebas…
Nervioso pero contento… así era como me encontraba:
Nervisioso: porque parecía que Pedro podría llegar a tener algo más complicado que una simple mancha.
Contento: porque por una vez en la vida, mi iniciativa de haber investigado por internet, tenía sus frutos… eso sí, frutos bastante amargos.
Volví a la habitación y le comenté a mi mujer que en 2 horas se iban a llevar al niño para hacerle pruebas y así descartar cualquier posible complicación.
Fueron 2 horas donde pudimos estar con nuestro hijo recién nacido… viéndole, mirándole y besándole…
La pregunta que me surge desde entonces es: ¿que hubiese pasado si yo no le hubiese comentado nada al médico pediatra que estaba de turno aquel domingo?…





Comentarios recientes